Cuando llega el frío de verdad, Ushuaia se transforma. La nieve cubre las montañas, abren las pistas y la ciudad se vuelve un destino de invierno como pocos en el país. Si venís entre junio y septiembre, esto es lo que te espera en la nieve fueguina.
Cerro Castor: el más austral del mundo
Cerro Castor es el centro de esquí más austral del planeta, a unos 26 km de Ushuaia por la Ruta 3. Tiene fama merecida por la calidad de su nieve: como está tan al sur y la altura de las montañas es moderada, la nieve es seca y se mantiene en buen estado gran parte de la temporada.
La temporada suele arrancar a fines de junio y extenderse hasta fines de septiembre, dependiendo siempre del clima. Hay pistas para todos los niveles, desde principiantes hasta expertos, escuela de esquí y snowboard, alquiler de equipos completo y gastronomía en la base. No hace falta que sepas esquiar ni que traigas nada: se alquila todo ahí.
Si venís en las vacaciones de invierno de julio, reservá los pases y el alojamiento con bastante anticipación, porque es la época más demandada y los precios suben. Consultá el valor actualizado del pase diario, que cambia cada temporada.
Más que esquí
Aunque no esquíes, el invierno fueguino tiene planes. En los valles cercanos, como Tierra Mayor, podés hacer trineos tirados por perros, motos de nieve, caminatas con raquetas y paseos en motos. Son actividades ideales para quienes quieren jugar en la nieve sin subirse a unos esquíes.
El circuito de los Lagos Escondido y Fagnano
Esta excursión se puede hacer todo el año, pero en invierno con nieve es una postal. Saliendo de Ushuaia por la Ruta 3 hacia el norte, vas subiendo hasta el Paso Garibaldi, a unos 450 metros de altura, el punto más alto de toda la Ruta 3 en sus más de 3.000 km. Desde el mirador se ven los dos lagos abajo: una vista que corta la respiración.
- Lago Escondido: el primero que aparece, encajonado entre montañas y bosque, a unos 55 km de Ushuaia.
- Lago Fagnano (o Khami): enorme, compartido con Chile, es el más grande de Tierra del Fuego, con más de 100 km de largo.
La excursión dura unas seis horas y suele parar en Tolhuin, el pueblo del medio de la isla, donde es tradición pasar por la panadería La Unión a comprar facturas. Hacelo, es parte del ritual fueguino.
Consejos para el invierno
- Abrigo técnico en serio: campera de nieve, guantes, gorro, protector solar y antiparras (la nieve refleja muchísimo).
- Los días son cortos, aprovechá las horas de luz y arrancá temprano.
- Si manejás, consultá el estado de la ruta y llevá cadenas por las dudas.
¿Y en verano?
Cerro Castor no es solo invierno. En la temporada cálida el cerro abre para otras actividades: podés subir en aerosilla para ver las vistas desde arriba, hacer caminatas y andar en mountain bike por los senderos del bosque. No es lo mismo que la nieve, pero si venís en verano y querés conocer el complejo, vale la pena la subida aunque sea por el panorama.
Y un detalle sobre los lagos para cualquier época del año: el Fagnano es tan grande que genera su propio oleaje, con olas parecidas a las del mar. Parado en su orilla en Tolhuin cuesta creer que estás frente a un lago y no frente al océano. Sumale el aire de bosque y el silencio del lugar, y entendés por qué los fueguinos lo quieren tanto.
El invierno en el fin del mundo es mágico, y volver a una casa con calefacción a full después de un día en la nieve no tiene precio. Si estás pensando una escapada de nieve, escribinos y te ayudamos a armar los días. Te esperamos.