Cómo llegar a Ushuaia (avión/ruta)

Cómo llegar a Ushuaia: en avión o por ruta

Dario y Rosa 4 de mayo de 2026 3 min de lectura
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Llegar a Ushuaia es parte de la aventura. Estás yendo a la ciudad más austral del mundo, así que no es la vuelta de la esquina. Hay básicamente dos caminos: el avión, rápido y cómodo, o la ruta, larga pero inolvidable. Te contamos cómo es cada uno.

En avión: lo más práctico

La forma más usada y más simple. Desde Buenos Aires (Aeroparque o Ezeiza) son unas 3 horas de vuelo directo al Aeropuerto Internacional de Ushuaia Malvinas Argentinas. Hay varias frecuencias por día con las aerolíneas de cabotaje, aunque conviene reservar con anticipación porque en temporada alta los pasajes vuelan y suben de precio.

El aeropuerto está a apenas 5 km del centro. Un detalle importante: no hay transporte público desde el aeropuerto a la ciudad, así que vas a necesitar taxi, remís o transfer. Si te hospedás con nosotros, te decimos cuánto cuesta y cómo coordinarlo para que no te sorprendan.

También hay vuelos desde otras ciudades como El Calafate o Córdoba según la temporada, ideales si estás combinando un viaje por la Patagonia.

Por ruta: la travesía completa

Llegar manejando o en bus es otra historia. La Ruta Nacional 3 baja por la costa atlántica hasta Río Gallegos, en Santa Cruz. De ahí en adelante la cosa se pone interesante, porque para llegar a la isla de Tierra del Fuego hay que pasar por Chile.

El recorrido implica:

  • Cruzar la frontera argentino-chilena cerca de Río Gallegos (llevá el documento o pasaporte en orden, y nada de productos frescos para el control de aduana).
  • Tomar el ferry de Transbordadora Austral Broom que cruza el Estrecho de Magallanes hasta Bahía Azul, en el norte de la isla. El cruce dura unos 30 minutos según el clima.
  • Volver a entrar a Argentina y retomar la Ruta 3 hasta Ushuaia, pasando por Río Grande, Tolhuin y el Paso Garibaldi, el punto más alto de la ruta.

Es un viaje largo (varios días desde Buenos Aires), pero el paisaje cambia constantemente y la sensación de ir bajando hasta el fin del continente no tiene precio. Hay buses de larga distancia que hacen el recorrido si no querés manejar.

Consejos según la forma que elijas

  • Si volás: reservá con anticipación, llegá con tiempo al aeropuerto (es chico pero se llena) y coordiná el traslado desde antes.
  • Si venís por ruta: revisá horarios del ferry, que dependen de la marea y el clima, y tené la documentación lista para los dos cruces de frontera.
  • En invierno: consultá el estado de la Ruta 3 y el Paso Garibaldi, que con nieve pueden exigir cadenas.

Una vez que llegaste

Ushuaia es chica y el centro se recorre caminando, pero las excursiones quedan repartidas por los alrededores. Si no vas a alquilar auto, quedate tranquilo: casi todos los paseos importantes tienen transporte incluido o salen agencias que te pasan a buscar por el alojamiento. Para el Parque Nacional hay además un servicio regular de combis desde el centro.

Si querés moverte por tu cuenta, alquilar un auto te da libertad para el circuito de los lagos o para entrar al parque a tu ritmo, pero reservalo con anticipación porque la flota es limitada y en temporada se agota. Para distancias cortas dentro de la ciudad, taxis y remises abundan y no son caros. Lo que casi no hay es transporte público de línea pensado para turistas, así que conviene tener los traslados planificados.

Vengas como vengas, cuando llegues vas a tener una casa cálida esperándote para descansar del viaje. Contanos cómo pensás llegar y te ayudamos con los últimos detalles del traslado. Te esperamos en el fin del mundo.

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